Almacenamiento sostenible: cómo mejorar la eficiencia de un almacén
El almacenamiento sostenible busca reducir el impacto ambiental de la actividad del almacén mediante un uso más eficiente de la energía, el espacio, los materiales y los equipos.
No se trata únicamente de consumir menos electricidad o generar menos residuos. La forma en la que se organizan las ubicaciones, los recorridos que se realizan para preparar pedidos, el control del stock o la cantidad de embalaje utilizada también influyen en los recursos necesarios para mantener la operativa.
Por eso, avanzar hacia un almacén más sostenible requiere analizar el funcionamiento de la instalación en su conjunto y detectar qué procesos pueden organizarse mejor.
Qué es el almacenamiento sostenible
Una forma más eficiente de gestionar los recursos
El almacenamiento sostenible consiste en incorporar criterios ambientales y de eficiencia a las operaciones que se desarrollan dentro de un almacén.
Su objetivo es reducir consumos y recursos innecesarios sin perjudicar la seguridad, la conservación de las mercancías ni la capacidad de prestar el servicio requerido.
Esto puede afectar a la iluminación y climatización del edificio, pero también a la distribución del stock, los equipos utilizados, los embalajes, la gestión de residuos y los sistemas empleados para organizar las operaciones.
Sostenibilidad y eficiencia operativa están relacionadas
Muchas de las medidas que permiten reducir el impacto de un almacén también pueden mejorar su eficiencia.
Una referencia correctamente ubicada requiere menos desplazamientos. Un inventario preciso evita búsquedas innecesarias. Una caja ajustada al tamaño del pedido reduce materiales y ocupa menos espacio durante la distribución.
La sostenibilidad no debe entenderse por tanto como una actividad independiente de la gestión del almacén. Puede formar parte de la misma búsqueda de una operativa mejor organizada.
Qué aspectos hacen más sostenible un almacén
Eficiencia energética e instalaciones
La energía necesaria para mantener las instalaciones en funcionamiento es uno de los primeros aspectos que pueden analizarse.
La iluminación, la climatización, los equipos de manutención y otros sistemas utilizados diariamente generan un consumo que depende tanto de las características del edificio como de la forma en la que se utiliza.
Medidas como una iluminación más eficiente, el mantenimiento adecuado de los equipos o una climatización adaptada a las necesidades reales pueden ayudar a reducir consumos innecesarios.
También pueden estudiarse soluciones de generación renovable cuando las características de la instalación y la actividad hacen viable su utilización.
Organización del espacio y las ubicaciones
La superficie disponible es uno de los recursos más importantes de un almacén.
Una mala distribución puede provocar zonas desaprovechadas, desplazamientos excesivos o dificultades para acceder a las referencias de mayor rotación.
Organizar las ubicaciones teniendo en cuenta las dimensiones de los productos, su frecuencia de movimiento y sus necesidades de almacenamiento permite aprovechar mejor la instalación.
El objetivo no consiste en ocupar todo el espacio disponible, sino en utilizarlo de forma que facilite el trabajo diario.
Reducción de recorridos internos
Las mercancías realizan diferentes movimientos desde que llegan al almacén hasta que son expedidas.
Una organización poco eficiente puede hacer que un mismo producto se desplace más veces de las necesarias o que los operarios tengan que recorrer grandes distancias durante la preparación de los pedidos.
Analizar los flujos de recepción, ubicación, picking y expedición permite detectar recorridos que pueden simplificarse.
Las referencias de mayor rotación pueden situarse, cuando la operativa lo permite, en zonas que reduzcan las distancias necesarias para trabajar con ellas.
Equipos y mantenimiento
Los equipos utilizados para mover, almacenar y preparar mercancías también influyen en el consumo de recursos.
Un mantenimiento adecuado puede reducir incidencias, tiempos de parada y usos ineficientes de la maquinaria.
También es importante que los equipos empleados respondan a las necesidades reales de la actividad. Sobredimensionar determinados recursos puede generar costes y consumos que no aportan una mejora equivalente a la operativa.
Packaging y utilización de materiales
El embalaje debe proteger correctamente la mercancía durante la preparación y el transporte.
Sin embargo, utilizar cajas sobredimensionadas o materiales que no son necesarios puede aumentar el consumo de recursos y reducir el aprovechamiento del espacio durante la distribución.
Cuando las características del producto lo permiten, resulta conveniente ajustar el embalaje al tamaño real del pedido y valorar materiales reciclables o reutilizables.
La reducción de materiales debe hacerse siempre sin comprometer la protección de los productos.
Gestión de residuos
Cartón, plásticos, flejes y otros materiales pueden formar parte de los residuos habituales generados por un almacén.
Una gestión adecuada comienza por conocer qué residuos se producen y en qué procesos se originan.
Esto permite establecer procedimientos de separación y gestión, pero también detectar situaciones en las que determinados residuos podrían evitarse desde el principio.
Reducir la generación innecesaria suele ser más eficiente que limitarse a gestionar el residuo una vez producido.
Digitalización y control de stock
La información también desempeña un papel importante en un almacenamiento más sostenible.
Un sistema de gestión de almacenes puede facilitar el control de las ubicaciones, las entradas, las existencias y las expediciones.
Una mayor precisión permite reducir búsquedas, movimientos incorrectos y tareas que deben repetirse como consecuencia de errores de inventario.
Los datos históricos también ayudan a identificar referencias con mayor rotación, zonas especialmente congestionadas o procesos que generan más incidencias.
Cómo implantar una estrategia de almacenamiento sostenible
Analizar primero la operativa actual
Antes de introducir cambios es necesario conocer cómo funciona realmente el almacén.
El consumo energético, la utilización del espacio, los recorridos internos, los residuos generados o los errores de preparación pueden ofrecer información útil sobre dónde existen ineficiencias.
Sin una referencia inicial resulta difícil determinar posteriormente si una medida ha producido una mejora real.
Detectar dónde se desperdician recursos
No todas las ineficiencias son igualmente evidentes.
En algunos casos el problema puede estar en un consumo energético excesivo. En otros, puede encontrarse en una mala distribución del stock que obliga a realizar cientos de desplazamientos innecesarios.
También pueden existir pérdidas de eficiencia asociadas a embalajes demasiado grandes, errores de inventario o movimientos repetidos de la misma mercancía.
Identificar el origen del problema permite evitar soluciones genéricas que no responden a las necesidades reales de la instalación.
Priorizar las mejoras
No todas las medidas requieren la misma inversión ni tienen el mismo impacto.
Algunas mejoras pueden aplicarse modificando ubicaciones, revisando procedimientos o ajustando determinados consumos. Otras pueden requerir inversiones en equipamiento, instalaciones o tecnología.
Priorizar permite concentrar los recursos en aquellos cambios que ofrecen una mejora más clara antes de abordar proyectos de mayor complejidad.
Medir los resultados
Una estrategia de almacenamiento sostenible debería poder evaluarse con el tiempo.
Comparar consumos, utilización del espacio, recorridos, incidencias, residuos o materiales utilizados permite comprobar si las medidas introducidas están consiguiendo el resultado esperado.
Los indicadores seleccionados dependerán de cada instalación. Lo importante es que permitan tomar decisiones basadas en datos y continuar mejorando la operativa.
Qué beneficios puede aportar un almacenamiento más sostenible
Mayor eficiencia operativa
Reducir recorridos, organizar mejor las ubicaciones y disponer de información fiable sobre las existencias puede facilitar una operativa más ordenada.
Esto permite utilizar de forma más eficiente los recursos necesarios para completar las mismas actividades.
Mejor aprovechamiento del espacio y los recursos
Una gestión adecuada ayuda a aprovechar mejor la superficie disponible, los equipos, los materiales y la energía utilizados diariamente.
Esta eficiencia puede reducir la necesidad de incrementar recursos cuando todavía existen oportunidades de mejora dentro de la infraestructura actual.
Mayor control sobre el funcionamiento del almacén
Analizar la sostenibilidad obliga también a conocer mejor cómo funciona la instalación.
Disponer de información sobre consumos, movimientos, stock y residuos facilita detectar problemas que de otro modo pueden pasar desapercibidos.
Esto convierte la sostenibilidad en una herramienta de mejora continua de la operativa.
Almacenamiento sostenible y productos ecológicos certificados no son lo mismo
Conviene diferenciar un almacén sostenible de un almacén preparado para gestionar productos ecológicos certificados.
El almacenamiento sostenible se centra principalmente en cómo se utilizan los recursos y cómo puede reducirse el impacto asociado al funcionamiento de la instalación.
Los productos ecológicos certificados pertenecen, en cambio, a un sistema regulado de producción ecológica. Su gestión puede incorporar requisitos relacionados con identificación, trazabilidad, documentación y control.
Por este motivo, aplicar medidas de eficiencia energética, reducir residuos o utilizar embalajes más sostenibles no significa automáticamente que un almacén esté certificado para trabajar con productos ecológicos.
Qué cambia cuando se almacenan productos ecológicos certificados
Cuando una instalación gestiona este tipo de mercancía debe poder mantener su correcta identificación durante el almacenamiento.
También resulta necesario disponer de información que permita relacionar las entradas, las existencias y las expediciones con los registros correspondientes.
Esta trazabilidad adquiere especial importancia cuando una marca externaliza su logística y los productos pasan a ser gestionados por otro operador.
En la Comunidad de Madrid, el CAEM actúa como autoridad de control de la producción ecológica dentro de su ámbito. Puedes ampliar este punto en nuestra guía sobre qué es el CAEM.
Por qué la certificación puede ser importante al externalizar el almacenamiento
Cuando una empresa comercializa productos ecológicos y decide externalizar su almacén, no solo necesita encontrar espacio disponible para sus mercancías.
También debe valorar si el operador está preparado para integrarlas dentro de una operativa que permita mantener su identificación y el control correspondiente.
Trabajar con un almacén ya certificado para esta actividad puede simplificar la externalización, porque la gestión de este tipo de productos ya forma parte de su operativa.
Esto puede resultar especialmente útil para marcas y distribuidores que están aumentando su volumen y quieren evitar la inversión necesaria para mantener una infraestructura logística propia.
La certificación no sustituye a una buena gestión del almacén, pero sí añade una capacidad específica cuando las mercancías forman parte del sistema de producción ecológica.
Almacenamiento sostenible en Madrid
Un almacén más sostenible combina el uso eficiente de los recursos con una organización capaz de mantener el control sobre las mercancías y los procesos.
En Inbound Logística ayudamos a empresas que necesitan externalizar su almacenamiento, preparación de pedidos y distribución en Madrid.
Además, estamos certificados para trabajar con productos ecológicos, lo que nos permite atender a marcas y distribuidores que necesitan externalizar también la gestión de este tipo de mercancía.
Preguntas frecuentes sobre almacenamiento sostenible
¿Qué es el almacenamiento sostenible?
Es una forma de gestionar el almacén orientada a reducir el impacto ambiental y utilizar de manera más eficiente recursos como la energía, el espacio, los materiales y los equipos.
¿Cómo puede hacerse más sostenible un almacén?
Puede trabajarse sobre eficiencia energética, organización de ubicaciones, reducción de recorridos, utilización del espacio, mantenimiento de equipos, packaging, residuos y digitalización de la gestión.
¿Qué ventajas aporta un almacenamiento sostenible?
Puede contribuir a mejorar la eficiencia operativa, aprovechar mejor los recursos disponibles y disponer de mayor información para detectar nuevas oportunidades de mejora.
¿Un almacén sostenible es lo mismo que un almacén certificado para productos ecológicos?
No. La sostenibilidad está relacionada con la utilización de los recursos y el impacto de la operativa. La gestión de productos ecológicos certificados pertenece a un sistema de control específico y puede incorporar requisitos propios de identificación y trazabilidad.